Durante el embarazo, normalmente se producen modificaciones notables en el aparato urinario, tanto estructurales como funcionales . En concreto, existe un ligero aumento del tamaño renal, de aproximadamente 1-1,5 cm en sentido longitudinal. Además, existen cambios morfológicos tempranos como la dilatación de los cálices, pelvis renales y uréteres.

Si bien estos cambios son habituales, en ocasiones dificultan identificar una lesión renal durante en el embarazo . No obstante, este tipo de complicaciones aumenta la morbimortalidad materna y perinatal.

Tal y como señalan los expertos, existen tasas crecientes de lesión renal aguda en mujeres que están hospitalizadas durante el embarazo, especialmente entre aquellas con diabetes.

Así lo ha concluido la Asociación Americana de Nefrología , tras analizar un trabajo de la Universidad de Cincinnati, con datos de una muestra de pacientes de Estados Unidos de 2006 a 2015.

Un dato preocupante, si se tiene en cuenta que las mujeres con lesión renal aguda relacionada con el embarazo tenían muchas más probabilidades de morir mientras estaban en el hospital, que aquellas sin lesión renal (3,98% vs. 0,01%).

Unas cifras en aumento, relacionadas con la edad

En concreto, este trabajo encontró que, de las mujeres ingresadas en esos años, el 0,08% sufrió un daño renal agudo. Sin embargo, lo más preocupante era la línea ascendente, ya que, si en 2006 esta tasa era del 0,04%, en 2015 ascendió hasta el 0,12%.

Respecto al perfil de estas pacientes, se encontró que aquellas que desarrollaron daño renal agudo, eran mayores que las que no. Asimismo, se dio en una tasa más alta en mujeres negras que en mujeres blancas, y en mujeres con diabetes que en aquellas sin diabetes. Igualmente, se observaron tasas más altas en las regiones geográficas del sur y medio oeste que en la región noreste, y en hospitales urbanos docentes que en hospitales urbanos no docentes y hospitales rurales.

Embarazo y diabetes

No obstante, el rasgo más característico de estas lesiones era su relación con la diabetes. Tal y como mostró el trabajo, la tasa de hospitalización relacionada con el embarazo que involucra lesión renal aguda en mujeres diabéticas aumentó de 0,36% en 2006 a 1,10% en 2015.

Hay que recordar que la diabetes en el embarazo se relaciona con otras complicaciones como infecciones urinarias, candidiasis vaginal, polihidramnios, estados hipertensivos del embarazo y prematuridad.

Igualmente, y teniendo en cuenta que los órganos del bebé se forman durante los primeros dos meses del embarazo, el azúcar en la sangre que no está controlada puede afectar esos órganos mientras se están formando y causar graves defectos de nacimiento en el desarrollo del bebé, como del cerebro, la columna vertebral y el corazón.

Es por ello, que los investigadores concluían que los hallazgos de este estudio pueden requerir un cambio en las políticas nacionales con respecto a la atención obstétrica de las mujeres y enfatizar la necesidad de monitorear la salud renal de las mujeres hospitalizadas durante el embarazo y durante sus visitas prenatales ambulatorias"