La susceptibilidad y gravedad del daño renal agudo1  están relacionadas con factores genéticos que están implicados en distintos mecanismos fisiopatológicos. También existen genes asociados a la nefropatía de la inmunoglobulina2 . Igualmente, se ha encontrado que los niños con enfermedad renal crónica contienen un exceso de alteraciones genómicas, información que podría ser utilizada para optimizar los métodos de diagnóstico de la enfermedad, así como a una mejor aproximación al mismo. También se ha concluido que las variaciones genéticas impulsan la expresión de genes dentro de las células filtrantes del riñón4 , lo que abrió nuevas vías para explicar el desarrollo de la ERC y posibles tratamientos.

Ante todas estas investigaciones surgidas en los últimos años respecto a la enfermedad renal y su base genética, la Sociedad Americana de Nefrología5  realizaba recientemente una revisión de literatura científica para analizar los avances en el estudio del genoma en la enfermedad renal crónica (ERC).

Estudios de asociación de todo el genoma de la ERC

En los últimos años se han visto importantes avances en los estudios de asociación de todo el genoma (GWAS) de la ERC y los rasgos relacionados con la función renal en varias áreas. Estos GWAS de los rasgos relacionados con la función renal también han proporcionado una nueva visión de la relación de la función renal con otras enfermedades con respecto a sus asociaciones genéticas, correlación genética y relaciones direccionales.

Según esta revisión, durante la última década, la contribución de cientos de genes a la salud renal se ha vuelto cada vez más clara: actualmente hay más de 600 genes implicados en enfermedades monogénicas del riñón. Estudios de asociación de todo el genoma (GWAS) de medidas complejas de la función renal y las enfermedades están de acuerdo con un modelo propuesto en el que cientos de genes contribuyen a rasgos complejos.

Lo relevante de esta información es que, cuando los genes o variantes que causan la asociación son susceptibles de modulación, pueden representar objetivos terapéuticos potenciales. Además, las estadísticas de asociación de todo el genoma pueden informar la predisposición genética acumulativa de un individuo para una enfermedad.

Variantes genéticas y nuevos objetivos de tratamiento

Una de las investigaciones más destacadas al respecto es la realizada por Katalin Susztak, de la Facultad de Medicina Perelman de la Universidad de Pensilvania6 . En la misma, al investigar cómo las variaciones genéticas impulsan la expresión de genes dentro de las células filtrantes del riñón, los investigadores han encontrado nuevas vías para explicar el desarrollo de la ERC que podrían informar su tratamiento.

El equipo creó una base de datos que muestra cómo la variación genética influye en la expresión de ARN mensajero en las células renales. Al integrar la información del análisis de asociación de genoma (GWAS) relacionado con la ERC con enfoques más específicos, los investigadores identificaron genes y células asociados con la ERC.

Los genes candidatos que se cree que causan ERC, 27 en total, se expresaron más abundantemente en el túbulo proximal del riñón. Los túbulos son parte de los filtros finos del riñón donde los nutrientes se reabsorben de la orina. De esta lista de 27 genes, inicialmente se centraron en un gen, la proteína adaptadora DAB2 en la vía TGF-β y descubrieron que estaba conectada a muchos otros genes centrales para la función renal adecuada.