Avances en la investigación de la enfermedad renal crónica

Durante el XLVII Congreso Nacional de la Sociedad Española de Nefrología (SEN) celebrado el pasado mes de octubre en Burgos, se presentaron avances en la investigación de la enfermedad renal crónica (ERC). Alberto Ortiz, jefe del Servicio de Nefrología de la Fundación Jiménez Díaz y profesor titular de Medicina de la Universidad Autónoma de Madrid, explicó cómo el lugar de nacimiento y residencia influye en las posibilidades de sufrir enfermedades renales.

Durante su simposio, el Dr. Ortiz presentó los casos de Escocia y Estados Unidos, en los que diversos estudios demostraban que la prevalencia de enfermedad renal y diálisis es mayor en aquellas zonas donde los ingresos eran más bajos. Tambié,n introdujo el concepto de “Puntos Calientes de Enfermedad Renal” que, en España, se encuentran en Cataluña y en las Islas Canarias. Según el doctor, estas grandes diferencias pueden deberse a factores genéticos y medioambientales, lo que, según Ortiz, podría investigarse desarrollando un mapa de prevalencia de ERC por códigos postales en España para descubrir patrones en los agentes genéticos o medioambientales que afectan a las enfermedades renales.

Igualmente, se presentó en el congreso los registros de la S.E.N., como el nuevo Registro de Poli­quistosis, que presentó la Dra. Roser Torra Balcells, del Servicio de Nefrología de la Fundación Puigvert. Cuenta con más de 600 pacientes y se ha simplificado el acceso y volcado de datos (puede accederse a él desde la web de la S.E.N.) para facilitarlo al máximo. Como anunció la Dra. Torra, en el próximo congreso de la Sociedad, espe­ran ya presentar resultados del registro, además de ge­nerar una publicación en la revista Nefrología, contando como autores con todos los participantes en el envío de datos.

También, se presentó por primera vez el Registro-Memoria del Biobanco GLOSEN (Biobanco de Patología Glomerular) que, como explicó el Dr. Fernando Liaño García, será también una exce­lente herramienta de trabajo. Nació con la idea de que los parámetros clínicos recogidos en el Registro de Patología Glomerular pudieran acompañarse de muestras biológicas e histológicas, que permitieran la realización de futuros estu­dios. En un año, ha logrado tener cerca de 800 muestras.

Le siguió la presentación del Registro de Glomerulonefritis, un “veterano” con más de dos décadas, que ha posibilitado la realización de muchas publicaciones y trabajos de impacto de la Nefrología española, que presentó J.M. López Gómez y, finalmente, el registro de Diálisis y Trasplante S.E.N.-ONT.

Nanonefrología

Una de las conferencias más interesantes en el congreso fue la del doctor Miguel Valcárcel, químico y profesor de la Universidad de Córdoba, sobre Nanonefrología y Nanomedicina. El objetivo de esta última, según la OMS, es el desarrollo de nanoherramientas para diagnosticar, prevenir y tratar enfermedades cuando están en estado poco avanzado. Se trata, según Valcárcel, de la vertiente nanotecnológica de mayor repercusión social y de mayor impacto económico.

Tal y como expuso el doctor durante su charla, la nanomedicina abre todo un mundo de posibilidades en todos los aspectos de la Nefrología, empezando, sin ir más lejos por el diagnóstico renal, o más bien, nanodiagnóstico. Gracias a esta rama de la tecnología se están a empezando a desarrollar microchips para estudiar enfermedades renales ex vivo, nanopartículas que funcionarán como biomarcadores e incluso órganos artificiales del tamaño de un microchip con los que se podrá emular el metabolismo de las células humanas, cuya actividad podrá ser visualizada con gran precisión por microscopia de fluorescencia en tiempo real.

Aunque, sin lugar a dudas, el futuro más interesante de la aplicación de esta tecnología es el desarrollo de un riñón artificial fiable a nanoescala, lo que evitará que los pacientes pasen a diálisis o necesiten un trasplante. Eso será, según Valcárcel, una realidad en 10 o 20 años. También se habló sobre la nanoregeneración de células renales. Y es que, gracias a la nanotecnología, se podrán desarrollar terapias basadas en células madre, soportes que imiten el tejido renal e incluso riñones bioartificiales.

Este nuevo campo revela un enorme cambio en un horizonte cercano, que transformará no solo la forma en la que se abordan las enfermedades renales, sino la forma en la que funcionarán las unidades de Nefrología.