Demostrada la viabilidad de la hemodiálisis progresiva como forma de inicio para el Tratamiento Renal Sustitutivo (TRS)

Se estima que alrededor del 25% de los pacientes afectados ignoran su patología en las fases iniciales de desarrollo

Una experiencia piloto desarrollada en España apoya el inicio de la hemodiálisis con una sola sesión semanal en vez de las tres actuales para el tratamiento de la enfermedad renal.

En España, aproximadamente 4 millones de personas padecen ERC, de ellas unas 56.000 están en tratamiento renal sustitutivo, el 52% con un trasplante renal funcionante y el resto en diálisis. Cada año unas 6.000 personas con insuficiencia renal crónica (IRC) progresan hasta la necesidad de seguir uno de los tres tipos de tratamiento sustitutivo renal (TSR): hemodiálisis (HD) diálisis peritoneal (DP) y trasplante renal (Tx)1.

Este programa piloto desarrollado por primera vez en España ha logrado demostrar la viabilidad de la hemodiálisis progresiva como forma de inicio para el Tratamiento Renal Sustitutivo (TRS), aquel al que tienen que someterse los pacientes con insuficiencia renal crónica (IRC). Con esta nueva modalidad de inicio, los pacientes con IRC que aún mantienen una cierta Función Renal Residual (FRR) comienzan su tratamiento con una sola sesión de hemodiálisis a la semana, aumentando el tratamiento a medida la enfermedad renal se agrava, pasando después de una a dos sesiones, y posteriormente de dos a tres sesiones semanales, según se produce la pérdida total de la FFR.

Estudio sobre la efectividad de la HemoDiálisis Progresiva en Pacientes Incidentes

El programa piloto desarrollado desde el año 2012 en los hospitales San Pedro de Alcántara de Cáceres y Virgen del Puerto de Plasencia ha sido coordinado por los doctores Javier Deira y Miguel Ángel Suárez, nefrólogos de la Sociedad Española de Nefrología (S.E.N.). Gracias a los resultados observados, el programa continuará ahora con el proyecto EHDiPPI (Estudio sobre la seguridad y efectividad de la HemoDiálisis Progresiva en Pacientes Incidentes), que ha iniciado su andadura lo largo del año 2017 en el que ya han confirmado su participación otros siete hospitales españoles, y que cuenta con el aval de la Sociedad Española de Nefrología (S.E.N.) y la Consejería de Sanidad y Políticas Sociales de Extremadura, y que consiste en un ensayo clínico controlado de forma aleatoria diseñado enteramente en España, que pretende demostrar la seguridad y eficacia de la HD progresiva como forma de inicio del Tratamiento Renal Sustitutivo (TRS).

Para el doctor Javier Deira: “Dada nuestra experiencia consideramos que esta modalidad de inicio les permite a algunos pacientes transitar de forma más progresiva desde la consulta de Enfermedad Renal Crónica Avanzada, es decir, vivir sin diálisis, hasta llegar a un programa pleno de hemodiálisis (HD) convencional con tres sesiones semanales. Pretendemos dar un paso más”.

 

Calidad de vida para los pacientes y ahorro para el sistema sanitario

De momento, la experiencia se ha desarrollado en un total de 38 pacientes y ha mostrado un ahorro medio de 74 sesiones de HD, con sus respectivos desplazamientos, y de 17.000 euros por paciente en los 9 meses que los pacientes permanecen de media en esta modalidad. En total, con este programa piloto se ha producido un ahorro de 650.000 euros. Se trata de un hallazgo de gran importancia, por lo que significa de calidad de vida para los pacientes y de ahorro para el sistema sanitario.

Además de mejorar la calidad de vida de los pacientes, en algunos casos esta modalidad facilita que puedan continuar realizando, con cierta normalidad, su vida laboral al reducir los días de tratamiento. Además, en los pacientes tratados hasta la fecha, los resultados clínicos muestran escasas complicaciones y una supervivencia similar a la observada en los pacientes que desde el inicio reciben el tratamiento convencional de HD con tres sesiones semanales.

El coste medio por paciente del Tratamiento Renal Sustitutivo es 6 veces superior al del tratamiento VIH y 24 veces superior a la EPOC y el asma. A nivel mundial, se trata de una epidemia que afecta al 10% de la población, y con una fuerte conexión con la diabetes y la enfermedad cardiovascular: el 50% de los pacientes con estas patologías sufre también enfermedad renal crónica. Se estima que alrededor del 25% de los pacientes afectados ignoran su patología en las fases iniciales de desarrollo, lo que hace más complicado el tratamiento de la enfermedad, impacta negativamente en la calidad de vida del paciente e incrementa sus costes.

1Documento Marco sobre Enfermedad Renal Crónica (ERC) dentro de la Estrategia de Abordaje a la Cronicidad en el SNS.