La extirpación de ambos ovarios aumenta el riesgo de enfermedad renal crónica

El riesgo es aún más elevado  en mujeres menores de 45 años

Existen pocos trabajos que aporten referencias claras a la privación de estrógenos en mujeres jóvenes y el posible daño renal que pueda acarrear el mismo[i]. Hasta el momento, la gran mayoría de ellos se basaban en análisis en animales, y parecían apuntar a que los estrógenos, al igual que ocurre con la salud cardiovascular, tenían un efecto protector en los riñones.

Teniendo en cuenta esta premisa, la Clínica Mayo[ii] realizaba una investigación, no centrándose en mujeres de edad avanzada que pasaran por la menopausia, sino en los casos de mujeres jóvenes que pasan por una extirpación de ambos ovarios.

Los resultados de la misma arrojaban que estas pacientes tenían un mayor riesgo de desarrollar enfermedad renal crónica.

Tal y como exponía sobre el mismo su autor principal, Walter Rocca, MD[iii], “este es el primer estudio que muestra una relación importante entre la privación de estrógenos en mujeres jóvenes y el daño renal. Las mujeres a quienes se les extirpan los ovarios tienen un mayor riesgo a largo plazo de enfermedad renal crónica”.

Más riesgo hasta los 45 años

Para realizar dicho estudio[iv], se reclutaron un total de 1.653 mujeres que residían en el condado de Olmsted, Minnesota, que se sometieron a una ooforectomía bilateral antes de los 50 años de edad y antes del inicio de la menopausia de 1988 a 2007. Es decir, que se realizó un seguimiento durante una mediana de 14 años para evaluar la incidencia de la enfermedad renal crónica en las mismas. Todos los análisis se ajustaron a 17 condiciones crónicas presentes en la fecha índice, raza, educación, índice de masa corporal, tabaquismo, edad y año calendario.

De esta forma, los investigadores de la Clínica Mayo hallaron que las mujeres a quienes se les extirparon los ovarios tenían un riesgo 6,6 por ciento más alto de desarrollar enfermedad renal crónica, en comparación con las que no lo hicieron.

Más allá de los resultados generales que evidenciaban un mayor riesgo, se observó que este era particularmente elevado en las mujeres menores de 45 años, incluso después de realizar ajustes para múltiples enfermedades crónicas y otros posibles factores de confusión presentes en la fecha del índice. En concreto, las personas a quienes se les extirparon los ovarios antes de los 46 tenían un riesgo 7,5 por ciento mayor de enfermedad renal crónica.

Análisis del riesgo beneficio

Según los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades, cerca de 30 millones de adultos en los EE.UU. tienen enfermedad renal crónica, siendo esta la novena causa de muerte en los EE. UU.

Teniendo este dato en cuenta, Walter Rocca reflexionaba sobre los riesgos y beneficios de someter a una mujer menor de 50 años a una ooforectomía bilateral, es decir, a la extirpación de ambos ovarios. En concreto, el autor del estudio declaraba que, según los resultados del mismo, “para las mujeres que no tienen un mayor riesgo genético de cáncer de mama y de ovario, recomendamos no extirpar los ovarios como una opción preventiva debido al mayor riesgo de enfermedades, incluida la enfermedad renal crónica y el mayor riesgo de muerte”.

De esta forma, el experto abogaba por la necesidad de que los médicos discutan el posible aumento del riesgo de enfermedad renal crónica con las mujeres que están considerando la extirpación de sus ovarios.