Existen pocos datos sobre incidencia y prevalencia de la enfermedad renal crónica (ERC) en la infancia, aunque se sabe que es más frecuente en varones y que la causa más frecuente son las anomalías estructurales . En España, se calcula que cada año se registran 8,1 nuevos casos de niños por millón de habitantes. De los mismos, un 30 por ciento recibe un trasplante de riñón como primera modalidad de tratamiento.

Sin embargo, uno de los problemas son los tratamientos del resto de los pacientes pediátricos. Tal y como publicaba recientemente la revista de la Sociedad Americana de Nefrología , un análisis de los registros de las prácticas de Atención Primaria en el Reino Unido encontró que a muchos niños con enfermedad renal se les recetan medicamentos que pueden ser tóxicos para los riñones. En concreto, al 26% de los 1.018 pacientes pediátricos con ERC a los que se hizo seguimiento durante 3,3 años, se les recetó uno o más medicamentos potencialmente nefrotóxicos.

“Hemos demostrado que los medicamentos potencialmente tóxicos para el riñón se prescriben a altas tasas para los niños con enfermedad renal, lo que sugiere la necesidad de una mayor conciencia entre los médicos y los pacientes sobre este problema”, exponía Claire Lefebvre , investigadora de la Universidad de Montreal.

Medicamentos nefrotóxicos

La nefrotoxicidad inducida por medicamentos es una causa muy común de lesión aguda del riñón, siendo, en la mayoría de los casos, dosis dependiente, previsible y evitable. Entre los mecanismos que producen esta nefrotoxicidad caben destacar : alteración de la hemodinámica intraglomerular; toxicidad de células tubulares; desarrollo de procesos inflamatorios; nefropatía cristalina; rabdomiolisis y microangiopatía trombótica.

De esta forma, se considera que los fármacos más frecuentemente implicados en notificaciones de fallo renal agudo, según la Sociedad Española de Farmacéuticos de Atención Primaria son: antibióticos (29,5%, principalmente amoxicilina, TMP/SMX, gentamicina), diuréticos (18,5%), fármacos de acción sobre el sistema renina-angiotensina (16,3%), antineoplásicos (10,2%) y AINE (5,4%).

Tratamiento del niño con enfermedad renal

La ERC se considera como un daño permanente a los riñones que no se puede curar. Sin embargo, se han visto grandes mejoras en la atención médica de los niños con ERC que pueden retrasar el progreso de la enfermedad y pueden prevenir que otras enfermedades graves se desarrollen.

Para ello, el tratamiento debe incluir no solo medicación, sino también una adecuación de la dieta. En este sentido, hay que recalcar que, antes del tratamiento de diálisis, probablemente los cambios en la dieta sean mínimos . Será en este momento cuando se limite el consumo de fósforo, lo cual se traduce en menos productos lácteos. Con frecuencia, el apetito del niño puede comenzar a disminuir, y por eso es importante alentarlo a que coma. Los bebés probablemente necesitarán una fórmula especial para incrementar la ingestión de calorías.

Antes de comenzar el tratamiento de diálisis, es posible que el niño también necesite hierro y eritropoyetina (o EPO) adicionales para tratar la anemia que frecuentemente se ve en pacientes con insuficiencia renal crónica.