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Sanofi

17 de abril de 2019 | Noticias
Expertos profundizan en la relación de la diabetes con la enfermedad renal

Un 40% de los diabéticos sufrirá alguna nefropatía en algún momento de su enfermedad

La llamada nefropatía diabética es la enfermedad renal derivada de la diabetes. De hecho, la relación entre la diabetes y la enfermedad renal es aún más intensa en el caso de la diabetes tipo 2. Está comprobado que la misma es la primera causa de insuficiencia renal terminal y, a su vez, la enfermedad renal es una de las complicaciones más relevantes que dificultan el control de la diabetes. Además, los pacientes que sufren ese tipo de nefropatía tienen un mayor riesgo cardiovascular y un peor pronóstico vital.

Es por ello que es importante trabajar en la prevención de estos casos. Así, un control estricto de la glucosa es el principal factor para evitar la aparición de la nefropatía diabética. En el caso de que la enfermedad ya se haya desarrollado, estos pacientes requerirán, según el estadio de la enfermedad, de tratamientos complejos para el control de la hiperglucemia, la hipertensión arterial o la hiperlipidemia. Sin embargo, falta concienciación en cuanto a la necesidad de un enfoque coordinado y multidisciplinar para el manejo de estos pacientes.

Una perspectiva multidisciplinar

Esta realidad hace que la atención a la enfermedad renal en el paciente diabético sea una cuestión de salud prioritaria. Es por ello que el Grupo Clínico y Traslacional en Diabetes (Grupo CTD) ha elegido esta cuestión como uno de sus temas centrales de trabajo. No obstante, desde el mismo estiman que un 40% de los diabéticos sufrirá alguna nefropatía en algún momento de su enfermedad.

El Grupo CTD[i] reúne a otros 11 expertos en diabetes de 5 especialidades: Cardiología, Endocrinología y Nutrición, Medicina Familiar y Comunitaria, Medicina Interna y Nefrología. Entre ellos, destaca José Luis Górriz, del Servicio de Nefrología del Hospital Clínico Universitario de Valencia, que insiste en que “nunca, en casi ninguna patología renal de tanta prevalencia como la enfermedad renal diabética, se han registrado tantos avances como en los últimos 4-5 años. Hemos pasado de ser casi meros espectadores de la progresión de la enfermedad con escasas herramientas terapéuticas a disponer de recursos nuevos y de mayor eficacia”.

Así, en estos últimos años varios estudios han demostrado que algunos tratamientos para la diabetes tipo 2 tienen un claro beneficio a nivel renal. Estos beneficios renales son independientes del control de la glucemia, ya que actúan por diversos mecanismos que consiguen mejorías tanto en parámetros renales como cardiovasculares. Además, son fármacos que no se asocian con la presencia de hipoglucemias, que ha sido una de las grandes dificultades para optimizar el control glucémico en pacientes con insuficiencia renal.

Por qué ocurre

En cuanto a cuál es la explicación de este tipo de patologías, en el caso de padecer diabetes, las nefronas engrosan lentamente y con el tiempo cicatrizan, provocando que la proteína albúmina pase a la orina. Este daño puede suceder años antes del comienzo de cualquier síntoma de enfermedad renal.

Si esta es la explicación general, lo cierto es que no todos los pacientes con diabetes desarrollan una enfermedad renal, por lo que son claves algunos factores de riesgo. Algunos de ellos son la obesidad, ser fumador, tener la presión arterial alta, tener antecedentes familiares o no tener controlado el azúcar en sangre. Es por ello que, ante la importancia incidencia de estos factores de riesgo, el experto concluía que “la enfermedad renal diabética probablemente va a ser una de las protagonistas en la Medicina en los próximos años”.

[i]https://www.grupoctd.com/#

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