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10 de Marzo de 2020 | Noticias
La lesión renal aguda en un contexto de amiloidosis cardíaca puede deberse a un infarto renal

Expertos concluyen que el infarto renal probablemente debería agregarse al espectro de manifestaciones renales relacionadas con la amiloidosis sistémica en casos de afectación cardíaca

El infarto renal es el resultado de la alteración del flujo sanguíneo renal en la arteria renal ipsilateral principal o en una rama segmentaria. Se trata de casos graves, ya que los pacientes tienen un riesgo de mortalidad del 25%, generalmente por causas extrarrenales1 . Por otra parte, se trata de una afección con una alta variabilidad clínica, por lo que es difícil ofrecer datos en cuanto a su frecuencia, influyendo además que generalmente se trate de una patología infradiagnosticada.

Si bien se conoce que la lesión de la arteria renal es la causa más frecuente2 , recientes estudios relacionan que podría haber también una relación directa con la amiloidosis cardíaca. En concreto, un nuevo estudio en Mayo Clinic Proceedings3 , publicado por Elsevier, concluye que en pacientes con amiloidosis cardíaca, el infarto renal se asocia con daño renal agudo. De esta forma, los investigadores señalan que es importante que se valore el diagnóstico de infarto renal en pacientes con lesión renal aguda sin explicación en el contexto de la amiloidosis cardíaca.

Abordar la amiloidosis cardíaca

En primer lugar, cabe señalar que la amiloidosis cardíaca4 es una patología causada por el depósito de proteínas anormales (amiloide) en los tejidos. Cuando estas proteínas se acumulan en el corazón se denomina amiloidosis cardiaca, siendo la forma más frecuente de miocardiopatía restrictiva. Aunque hay casos en los que se presenta de forma hereditaria, en la mayoría de los casos se trata de una enfermedad adquirida.

Uno de los problemas de esta patología es que su diagnóstico suele dilatarse en el tiempo, ya que no se muestra mediante ningún análisis de sangre, siendo necesario realizar una biopsia en la mayoría de los casos. Una vez diagnosticada, el objetivo es reducir el suministro de proteínas que dan lugar a amiloidosis, y controlar los síntomas derivados de la alteración de los órganos afectados por amiloidosis. En el caso de los riñones, el daño renal puede estar producido directamente debido a depósitos de amiloide, o a mecanismos indirectos, como la insuficiencia renal debido al bajo gasto cardíaco, que tendrían como consecuencia una insuficiencia renal.

La buena noticia es que los tratamientos actuales consiguen mejorar los síntomas, o incluso la curación completa de parte de los pacientes.

La relación con el infarto renal

La novedad del enfoque de este estudio es que se consiguió demostrar que la lesión renal aguda en un contexto de amiloidosis cardíaca puede deberse a un infarto renal. De hecho, de los 87 pacientes con amiloidosis cardíaca confirmada, la prevalencia de infarto renal fue relativamente alta (20,7%)5 .

Asimismo, en el momento de la gammagrafía renal, la frecuencia de lesión renal aguda fue mayor en pacientes con infarto renal, y la probabilidad de diagnóstico de infarto renal, de acuerdo con la presencia o ausencia de lesión renal aguda, fue de 47,1 por ciento y 14,5 por ciento, respectivamente.

Ante estos datos, los investigadores concluyeron que el infarto renal probablemente debería agregarse al espectro de manifestaciones renales relacionadas con la amiloidosis sistémica en casos de afectación cardíaca.

 

1https://www.elsevier.es/es-revista-medicina-familia-semergen-40-articulo-el-infarto-renal-13085001

2https://www.semfyc.es/grupos/infarto-renal-analisis-casos/

3https://www.mayoclinicproceedings.org/article/S0025-6196(19)30203-4/fulltext

4https://fundaciondelcorazon.com/informacion-para-pacientes/enfermedades-cardiovasculares/cardiopatias-familiares-y-genetica/amiloidosis.html

5https://www.eurekalert.org/pub_releases/2019-05/e-rii051519.php

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