Este sitio web está dirigido exclusivamente al profesional sanitario facultado para prescribir o dispensar medicamentos en España

Sanofi

21 de febrero de 2018 | Noticias
Los pacientes con obesidad tienen casi el doble de posibilidades de sufrir Enfermedad Renal Crónica

Según la Organización Mundial de la Salud (OMS), la obesidad ha alcanzado proporciones epidémicas a nivel mundial, y cada año mueren, como mínimo, 2,8 millones de personas a causa de la obesidad o sobrepeso. Aunque anteriormente se consideraba un problema confinado a los países de altos ingresos, en la actualidad la obesidad también es prevalente en los países de ingresos bajos y medianos. Entre las consecuencias más comunes para la salud, la OMS puntualiza: las enfermedades cardiovasculares (principalmente las cardiopatías y los accidentes cerebrovasculares), que fueron la principal causa de muertes en 2012; la diabetes; los trastornos del aparato locomotor y algunos cánceres (endometrio, mama, ovarios, próstata, hígado, vesícula biliar, riñones y colon).

A mediados del pasado mes de noviembre y con motivo del Día Mundial contra la Obesidad, la Sociedad Española de Nefrología (SEN) advertía en una nota de prensa que: Las enfermedades renales, incluyendo la Enfermedad Renal Crónica (ERC), los cálculos renales y los cánceres renales, se encuentran entre los efectos más relevantes y nocivos del exceso de peso. La cara positiva de esta realidad es la posibilidad efectiva de prevención y sus resultados ciertos: el ejercicio físico y una dieta sana reducen el riesgo de incidencia de ERC en personas obesas. En los pacientes diabéticos, esta reducción del riesgo de incidencia es de hasta un 30%.

Según los datos del estudio “Obesidad y enfermedad renal: consecuencias ocultas de la epidemia”1, publicado en la Revista Nefrología de la SEN, el cual recoge las evidencias científicas e investigaciones más notables sobre la correlación entre la obesidad y las patologías renales, las personas con obesidad tienen casi el doble de posibilidades más de sufrir ERC que una persona sana, en concreto, un 83% de posibilidades más. Se estima, de hecho, que el 13,8% de la ERC en hombres y el 24,9% de la ERC en mujeres de países industrializados pueden estar asociadas con el sobrepeso o la obesidad y que la incidencia de enfermedades renales asociadas a la obesidad se ha incrementado 10 veces en los últimos años. Asimismo, la obesidad es un factor de progresión de la enfermedad renal a través del aumento de proteinuria o aparición de la misma.

Una de las conclusiones más importantes de las distintas investigaciones recogidas en este estudio es que el impacto de la obesidad sobre la ERC genera daño renal de forma indirecta al desencadenar la aparición de diabetes e hipertensión, condiciones que se encuentran entre los factores de riesgo más importantes para el desarrollo de Enfermedad Renal Crónica. Pero lo hace también de forma directa, asociado a la producción de determinadas hormonas y al desarrollo de inflamación, estrés oxidativo, metabolismo lipídico anormal, activación del sistema renina-angiotensina-aldosterona, incremento de la producción de insulina y mayor resistencia a la insulina.

La obesidad se asocia también con una serie de factores de riesgo que contribuyen a la alta incidencia y prevalencia de cálculos renales o nefrolitiasis. Según muestra el estudio, un mayor peso corporal se asocia con menor pH urinario, aumento de oxalato urinario y mayor excreción urinaria de ácido úrico, sodio y fósforo. Finalmente, la resistencia a la insulina, característica de la obesidad, también puede predisponer al desarrollo de nefrolitiasis.

Las investigaciones también demuestran el impacto de la obesidad en las neoplasias renales y, entre ellas, el cáncer renal, si bien los mecanismos que hay detrás del mayor riesgo de aparición de neoplasias renales en individuos obesos no son del todo claros.

El IMC, un indicador insuficiente

Según la Organización Mundial de la Salud, se asume que una persona tiene un peso normal cuando su Índice de Masa Corporal (IMC) se sitúa entre 18 y 25 kg/m2, mientras que un IMC superior a 30 kg/m2 implica obesidad. El estudio publicado por la S.E.N. concluye que no es el mejor indicador para la correlación entre obesidad y daño renal y que el índice cintura/cadera muestra una mayor eficacia.

La obesidad afecta a más de 600 millones de personas en todo el mundo y se estima que se incrementará un 40% en la próxima década. España es el segundo país de Europa con más personas con sobrepeso u obesidad, un trastorno que afecta al 25% de los españoles. Si miramos las cifras de obesidad infantil, los datos son igual de preocupantes: dos de cada 10 niños tiene sobrepeso, y uno de cada 10 sufre obesidad.

El estudio concluye comentando que: “La epidemia mundial de obesidad afecta a toda la población del planeta de muchas maneras. Las enfermedades renales, incluyendo la Enfermedad Renal Crónica (ERC), nefrolitiasis y neoplasias, se encuentran entre los efectos deletéreos más importantes de la obesidad, con grandes consecuencias perjudiciales que conllevan mayores tasas de morbimortalidad y altos costos tanto para cada individuo como para la sociedad en general. Las intervenciones poblacionales para su control pueden tener efectos benéficos en la prevención tanto del desarrollo como del retraso en la progresión de la ERC. Corresponde a toda la comunidad sanitaria el diseño de estrategias de largo alcance para mejorar la comprensión de los vínculos entre obesidad y las enfermedades renales y así determinar estrategias óptimas para frenar esta marea” 1.

 

1“Obesity and kidney disease: Hidden consequences of the epidemic”.

Csaba P. Kovesdy. División de Nefrología, Departamento de Medicina, Centro de Ciencias de la Salud, Universidad de Tennessee, Memphis, TN, Estados Unidos. Sección de Nefrología, Memphis VA Medical Center, Memphis, TN, Estados Unidos

Susan Furth. Departamento de Pediatría, Escuela de Medicina de Perelman, Universidad de Pennsylvania, Philadelphia, PA, Estados Unidos

Carmine Zoccali. CNR – IFC Epidemiología Clínica y Fisiopatología de Enfermedades Renales e Hipertensión, Reggio Calabria, Italia.

En nombre del Comité Directivo del Día Mundial del Riñón. Sociedad Internacional de Nefrología, en colaboración con la Federación Internacional de Fundaciones Renales, Bruselas, Bélgica

 

 

 

Back To Top