Este sitio web está dirigido exclusivamente al profesional sanitario facultado para prescribir o dispensar medicamentos en España

Sanofi

20 de abril de 2017 | Noticias
La Atención Primaria, referente en el abordaje y seguimiento de los pacientes con enfermedad renal crónica

Involucrar al paciente en su autocuidado es imprescindible para lograr un buen control de la enfer­medad

Con el objetivo principal de valorar la situación del proceso de atención integral de la ERC y formular las líneas de actuación para la mejora de la calidad, la Subdirección General de Calidad y Cohesión del MSSSI promovió la creación de un Grupo de Trabajo integrado por sociedades científicas, profesionales sanitarios, las asociaciones de pacientes y representantes designados por las Conseje­rías de Salud de todas las CC.AA. para elaborar el documento sobre la Estrategia para el Abordaje de la Cronicidad en el Sistema Nacional de Salud.

La atención de la ERC debe basarse en el equipo sanitario de Atención Primaria de cada paciente forma­do por los especialistas en Medicina y Enfermería Familiar y Comunitaria, y/o los diplomados/graduados en Enfermería que integren dicho equipo.

La visión integral de la persona, la continuidad de la atención, su con­tacto próximo con el paciente y la familia, y el conocimiento del entorno comunitario, les convierten en elemen­tos claves en el control y tratamiento del paciente crónico en estadios 1-3 en situación estable. Su actuación debe encaminarse a la prevención, detección y seguimiento de la enfermedad y a la promoción del manejo adecuado de la enfermedad por parte del paciente. El papel de la Atención Primaria como eje de la atención propuesto en las estrategias de atención a pacientes con enfermedades crónicas, debe entenderse como el referente en el abordaje y seguimiento de los pacientes con ERC, arbitrando todas las acciones de coordinación con otros ámbitos asistenciales y asegurando la referencia del paciente a atención especializada cuando sea oportuno.

Prevención de la ERC

El plan a realizar por el equipo sanitario de Atención Primaria debe estar dirigido a prevenir la ERC, debe enfocarse a toda la población atendida, realizando un especial énfasis en aquellas personas que presenten algún factor de riesgo, basándose en la prevención primaria y secundaria de la enfermedad. En concreto: se recomienda promover estilos de vida saludables, realizando ejercicio físico moderado, limitar la ingesta de alco­hol y sodio, no fumar y evitar la obesidad. Igualmente hay que mantener un adecuado control glucémico y/o de la presión arterial en población hipertensa y/o diabética.

Es importante evitar la automedicación y los fármacos nefrotóxicos como los AINEs. Monitorizar y adecuar el uso de fármacos que puedan favorecer la hiperpotasemia como los diuréticos ahorradores de potasio, especialmente si se usan de forma conjunta con otros bloqueantes del sistema renina angioten­sina como los IECAs o ARAII. Ajustar la dosis de los fármacos al filtrado glomerular, especialmen­te antibióticos y antidiabéticos, y minimizar el uso de contrastes radiológicos endovenosos.

Enfermería debe establecer un soporte educativo al paciente y a sus cuidadores

El envejecimiento de la población que está con tratamiento renal sustitutivo, junto con la comorbi­lidad asociada, convierten al paciente con ERC en dependiente de cuidados que recaen sobre la familia o entorno del paciente, por lo que el profesional de Enfermería debe proporcionar educación, ase­soramiento y apoyo a los cuidadores principales para controlar los factores de riesgo y prevenir las enfermedades asociadas al rol del cuidador. Según se recoge en este documento, tanto los pacientes como sus cuidadores encuentran dificultad en afrontar la enfermedad y el proceso de cuidar, debido a la es­casez de información sobre la ERC y la diálisis, reflejando también que proporcionando información y asesoramiento al cuidador, se consigue mejorar la calidad de los cuidados del enfermo y el autocuidado del cuidador.

Involucrar al paciente en su autocuidado es imprescindible para lograr un buen control de la enfer­medad. Para ello, hay que conseguir la estabilidad física, promover conductas de salud, e instruirle en la identificación precoz de síntomas o signos de inestabilidad. En Enfermería de Atención Primaria, es clave identificar el rol que juega el paciente en el manejo de su enfermedad y conocer quién es su proveedor de cuidados no profesionales, puesto que la sobrecarga física, psicológica y social que ocasiona el proceso de cuidar hace que se deba considerar al cuidador primario como un receptor de cuidados. Los principales aspectos sobre los que los cuidadores alcanzaron un mejor nivel de conocimientos y que hace, por tanto, mejorar la calidad del cuidado directo del paciente con ERC, según el estudio citado, son la dieta, el tratamiento sustitutivo renal, el tratamiento farmacológico y conocimientos generales sobre la enfermedad.

Por lo que puede decirse, que la Enfermería debe establecer un soporte educativo al paciente y a sus cuidadores para garantizar un correcto abordaje de la enfermedad.

Back To Top